Que por qué sigo yendo a la cancha. Que por qué sigo yendo al campo de mi equipo. Con la incomodidad de llegar, los atascos, el autobús de la peña que echó la tarde entera hasta llegar. Con el frío, la lluvia, subir todas las escaleras hasta llegar a mi abono. El nuevo anuncio de La Liga lo deja clara en la historia que cuenta. Un señor de mediana edad, un abuelo y un niño. El abuelo, con muchos achaques ya, quiere ir al fútbol. Y ahí está su hijo, comprendiendo que ya no les quedan juntos muchos partidos y que esas voluntades no se negocian. El viaje, el bocadillo y, con suerte, los abrazos. Y hay un hilo de herencia también hacia el chiquillo.
Hace unos días, ese hilo se vio también perfectamente en Darío. Darío fue al Metropolitano y tuvo la suerte de conocer y saludar a los jugadores del Atleti.
Lo que no les he contado todavía es que Darío, es ciego. Se sabe todos los nombres de los jugadores, si están casados o con novia. Le pidió explicaciones al Cholo por tener ...