La tragedia ferroviaria en Adamuz suma 42 fallecidos y 27 heridos, con 25 víctimas ya identificadas, tras el choque de trenes. Las familias expresan indignación por la falta de información. Un segundo accidente en Gélida (Barcelona) deja un muerto y 37 heridos por el derrumbe de un muro. La gestión de la crisis desata desconfianza en Adif y el ministro Óscar Puente, fuertemente criticado por su comportamiento y las contradicciones sobre la velocidad del AVE Madrid-Barcelona, que primero fija en 350 km/h, luego baja a 160 km/h por deficiencias y después vuelve a 300 km/h, provocando una huelga de maquinistas. Entre las historias humanas, destaca Julio, un joven de 16 años que actúa como héroe rescatando heridos. Marimar, con un hermano fallecido, exige responsabilidades y relata el miedo de su familiar por las vibraciones de los trenes. La niña Cristina, de 6 años, es la única superviviente de su familia. El pueblo de Adamuz recibe elogios por su solidaridad, y sacerdotes ofrecen ...