Pues ya tenemos sentencia para el comité de expertos del Covid-19, que, como suponíamos, no fue un grupo de científicos en bata sino Koldo y Ábalos con babero, en La Chalana, hasta arriba de quisquillas y volandeiras. Están en el PSOE que trinan, 24 años les parece exagerado y hay quien dice que por un homicidio solo le habrían caído 15. Pero, claro, eso significaría que habría cometido solo un delito y no seis, como es el caso, entre ellos organización criminal, varios cohechos, tráfico de influencias y malversación. Que, la verdad, para venir a regenerar la vida pública, no está mal.Les parece, digo, excesivo. Cualquiera diría que están pidiendo que se rebajen las penas por corrupción. A lo mejor no les gustan tal y como están, algo que no dejaría de ser sorprendente porque derivan de tres leyes aprobadas por Felipe, por Zapatero y por Sánchez respectivamente. O a ver si es que esas leyes eran para la corrupción, pero solo de la derecha, Carlos; a ver si es que no los hemos entendido bien y lo que están pidiendo es un buen lawfare que aplique las penas a quien diga el PSOE y no al PSOE.Y se quejan de que el corruptor se vaya de rositas, pero no estoy de acuerdo. Aldama no crea la trama sino que se incorpora a ella. Aldama no corrompe a Ábalos, al contrario, es Ábalos el que le busca para poder hacer negocio. El corruptor es Ábalos. Y en cualquier caso, ya no hablamos de conjeturas. El número de dos de Sánchez ha sido condenado a 24 años de cárcel. El PNV, Junts y otros están impidiendo expresamente una moción de censura instrumental contra un gobierno que alojó en su seno a una organización criminal. Estos partidos están sosteniendo con su complicidad a un partido cuyo número 2 está condenado por tráfico de influencias. Y teniendo en cuenta que todavía queda Cerdán, Leire, Begoña, el hermano y Zapatero, no descartemos que, para mostrar su indignación, en un ataque de dignidad, acaben todos llamando a rodear Génova 13.