A veces creemos que hay bendiciones de Dios reservadas para otros: para los más preparados, los más espirituales o los que parecen tener una fe más fuerte.
Pero la promesa de hoy nos recuerda algo poderoso: el mismo Espíritu Santo que descendió sobre los primeros creyentes es el mismo Espíritu que Dios quiere derramar sobre ti.
Pedro quedó asombrado al ver que Dios estaba haciendo algo que nadie esperaba. Y su respuesta fue simple: “¿Quién era yo para estorbar a Dios?”
Quizá hoy necesitas escuchar esto: no dejes que tus miedos, tus errores del pasado o las etiquetas que otros pusieron sobre ti te convenzan de que no calificas para lo que Dios quiere hacer en tu vida.
Cuando Dios decide abrir una puerta, nadie puede cerrarla.
Cuando Dios decide derramar Su gracia, nadie puede detenerla.
Cuando Dios decide bendecir una vida, ni siquiera la historia de esa persona puede impedirlo.
El Espíritu Santo no es un premio para los perfectos.
Es un regalo para los que creen.
Y tal vez la pregunta de hoy no es si Dios quiere acercarse a ti.
La verdadera pregunta es: ¿estás dispuesto a abrirle la puerta?
💛 El mismo regalo. 💛 La misma presencia. 💛 La misma promesa.
También es para ti.
📖 Lecturas del día:
1 Reyes 18:1-46
Hechos 11:1-30
Salmo 135:1-21
Proverbios 17:12-13
www.wenddyneciosup.com
Sígueme en mis redes como @wenddyneciosup
--
Descubre si tu marca aparece (o no) cuando la IA recomienda soluciones. Únete al reto gratuito de 3 días de HubSpot — regístrate aquí: https://hubs.la/Q04fn0pB0
Distribuido por: Genuina Media
Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.